Consejos prácticos
Consulta los horarios de monumentos (como la Cámara Santa) porque pueden variar.
Lleva calzado cómodo: calles empedradas y pequeñas cuestas en algunas zonas del casco antiguo.
Consulta el tiempo porque un chubasquero plegable para visitar Asturias se hace esencial.
Tiempo recomendado: entre 2 y 3 horas, pero si quieres disfrutar cafés, museos u otros recovecos, reserva más tiempo.
Si te apetece, combina con gastronomía asturiana: sidra, dulces típicos, etc., en la zona del Fontán o alrededores.
Mejor hacer la visita por la mañana para tener buena luz e ir con tranquilidad.
1.- Punto de partida: Plaza de la Escandalera
Comienza el paseo en esta plaza, que hace de bisagra entre el centro comercial y la zona histórica. La Plaza de la Escandalera es el auténtico corazón de Oviedo, punto de encuentro entre el centro histórico y el centro comercial. Es un lugar muy transitado, rodeado de edificios emblemáticos y a un paso del Campo de San Francisco, el gran parque urbano de la ciudad.
Su nombre tiene una historia curiosa: nació a finales del siglo XIX por un “escándalo” municipal —una fuerte polémica sobre cómo debía alinearse una de las primeras casas de la zona—, y el apodo popular terminó imponiéndose como nombre oficial en 1979.
Durante más de un siglo tuvo distintos nombres, como Plaza del General Ordóñez, 27 de marzo, República o Generalísimo, pero para los ovetenses siempre fue “la Escandalera”.
Hoy es un espacio amplio y animado, punto de partida ideal para recorrer el casco antiguo y disfrutar de la vida urbana ovetense.
🏛️ Qué ver desde la Plaza de la Escandalera

Desde el centro de la Plaza de la Escandalera puedes contemplar algunos de los edificios más emblemáticos de Oviedo. Cada uno refleja una etapa distinta en la historia arquitectónica de la ciudad:
- En el centro de la Plaza de la Escandalera destaca La Maternidad, una de las esculturas más queridas de Oviedo a la que todos llaman cariñosamente «La Gorda». Obra del artista colombiano Fernando Botero, fue realizada en bronce en 1989 e instalada en 1996. La escultura representa a una madre sentada con su hijo en brazos, reinterpretando con el estilo inconfundible del autor —formas redondeadas, volúmenes generosos y un aire sereno— uno de los temas más universales del arte: la maternidad. Con sus casi dos metros y medio de altura y 800 kilos de peso, se ha convertido en un símbolo del arte contemporáneo en Oviedo y en una parada imprescindible para quienes recorren el centro de la ciudad. Suele ser también uno de los puntos de encuentro de grupos de amigos: «Quedamos en La Gorda».
- Casa Conde (1904)Ocupa todo el lado norte de la plaza y se asoma también a las calles Uría y Pelayo. Diseñada por Juan Miguel de la Guardia, destaca por su estilo ecléctico de inspiración francesa, fácilmente reconocible por sus cúpulas en las esquinas y su elegante cubierta de mansarda. Es uno de los edificios más fotografiados del centro. Es destacable por la noche con una iluminación que pone al descubierto el relieve y las formas de su fachada.

- Casa del Termómetro (1944)
En la esquina de Fruela con San Francisco, este edificio vanguardista de Vidal Saiz Heres debe su apodo a la cristalera vertical que recorre su fachada, dándole el aspecto de un termómetro. Es un ejemplo único del funcionalismo en Oviedo, levantado tras la Guerra Civil. - Edificio de la Caja de Ahorros de Asturias (década de 1960)
Con su gran altura y presencia imponente, domina el lado este de la plaza. Su estilo moderno contrasta con los edificios históricos cercanos y marca la entrada a la zona más comercial de la ciudad. - Edificio de la Tesorería de la Seguridad Social (1922)
Obra del arquitecto Manuel del Busto, es un buen ejemplo del patrimonio civil de principios del siglo XX. Se conserva en perfecto estado y forma parte del catálogo urbanístico de Oviedo. - Palacio de la Junta General del Principado de Asturias (1910)
Aunque no se encuentra dentro de la plaza, su imponente fachada atrae la mirada desde varios puntos. Diseñado por Nicolás García Rivero, fue originalmente el Palacio de la Diputación Provincial. Hoy alberga el parlamento autonómico y simboliza el poder político de Asturias.

2.- Calle San Francisco: Universidad
Nos ponemos en la estatua de Botero mirando al Termómetro y giramos por la calle peatonal de la izquierda, la calle San Francisco. En su acera izquierda, nada más iniciarse la calle, vemos una confitería antigua: Rialto, lugar de merienda del Oviedo más clásico e inventores de las famosas «Moscovitas«, una pasta dulce de almendra y chocolate que ya es casi tan conocida como los famosos pasteles «Carbayones» de la confitería Camilo de Blas.

Sigo caminando por la calle San Francisco, una de las más elegantes del centro de Oviedo, y enseguida me encuentro con la fachada histórica de la Universidad de Oviedo, uno de los edificios más representativos de la ciudad. Fue fundada en 1608 gracias al legado del arzobispo Fernando de Valdés Salas, y desde entonces ha sido un símbolo del saber y la cultura asturiana.
Delante del edificio, unas columnas unidas por gruesas cadenas delimitan el espacio y recuerdan el antiguo carácter cerrado y solemne de las instituciones universitarias. En su origen, esas cadenas marcaban un territorio especial: dentro de sus límites regía la autoridad académica, no la civil.
Al atravesar la puerta principal, accedo a un claustro renacentista de piedra clara, sobrio y elegante, que invita al silencio. En el centro se alza la estatua de Fernando de Valdés Salas, fundador de la Universidad, cuya mirada parece vigilar el paso del tiempo entre las galerías del edificio.
Desde este patio, rodeado de columnas y galerías, se respira el ambiente de siglos de estudio. Es fácil imaginar a los primeros estudiantes y maestros paseando por aquí, cuando la Universidad de Oviedo era una de las pocas del norte peninsular.

3.- Plaza Porlier
Subo la Calle San Francisco hasta el final y llego a la Plaza Porlier. Allí, desde la popular escultura de El viajero, de Eduardo Úrculo, y mirando hacia la catedral nos encontramos con el Palacio de Camposagrado, hoy sede del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Este edificio, del siglo XVIII, combina el barroco y el clasicismo con la sobriedad típica de la arquitectura ovetense. Su fachada principal, de piedra y perfectamente simétrica, destaca por la puerta enmarcada con molduras y los ángulos almohadillados. El palacio se organiza en torno a un patio central y cuenta con accesos desde esta plaza y desde la calle San Juan. Fue restaurado tras el incendio de 1934, y en 1943 fue declarado Bien de Interés Cultural.

A la derecha de la plaza, se alza el edificio del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), una institución dedicada desde 1945 al estudio, investigación y difusión de la cultura asturiana. El edificio, de fachada neoclásica y sobria, fue en origen una residencia urbana del siglo XVIII, posteriormente reformada. Durante buena parte del siglo XX, albergó también la Biblioteca Municipal de Oviedo, que ocupaba las plantas bajas. Era un lugar muy frecuentado por estudiantes y lectores antes de que la biblioteca se trasladara a su nueva sede en la plaza de Daoíz y Velarde. Hoy, el RIDEA conserva en su interior un rico archivo, biblioteca especializada y salas de conferencias y exposiciones, abiertas al público. Desde aquí se publican estudios, se organizan ciclos culturales y se promueve la investigación sobre la historia, el arte y las tradiciones de Asturias.
Si nos giramos vemos en la esquina de la plaza, frente al Palacio de Camposagrado, el edificio del antiguo Banco Asturiano, una joya de la arquitectura civil de comienzos del siglo XX. Su fachada, de piedra tallada y líneas eclécticas, combina elementos clasicistas con detalles decorativos modernistas. Lo más llamativo es su cúpula con linterna, que corona el ángulo del edificio y le da una silueta muy característica dentro del conjunto monumental de Porlier. Esa cúpula servía para remarcar la presencia del banco, un símbolo de prestigio y prosperidad. Hoy el edificio sigue siendo uno de los más elegantes del centro de Oviedo y forma, junto al Palacio de Camposagrado y el RIDEA, un conjunto urbano de gran valor histórico y estético.

Plaza de la Catedral
Quizás la plaza más representativa de Oviedo, la Plaza de Alfonso II el Casto, conocida popularmente como Plaza de la Catedral, es el corazón histórico y simbólico de la ciudad. En ella se alza la majestuosa Catedral de San Salvador, punto de partida del Camino Primitivo y centro espiritual de Asturias.
📍 Ubicación y trazado
De forma rectangular, la plaza está delimitada por la Calle Eusebio González Abascal y la Calle San Tirso el Real en sus lados mayores, y por la Calle de la Rúa y la Calle del Águila en los menores. El espacio actual nació en 1928, cuando se unificaron antiguas plazuelas y huertas —la Huerta de Heredia y las de La Balesquida y La Catedral— para abrir la plaza tal y como la conocemos hoy. Durante la Edad Media, por aquí confluían las principales calles gremiales de Oviedo, como la desaparecida Calle de la Platería o la Calle de los Albergueros, donde se alojaban los peregrinos.
👁️ Qué ver en la plaza

Desde el centro —junto a la estatua de La Regenta—, mirando hacia la Catedral, se alinea un conjunto excepcional de edificios que resumen la historia urbana de Oviedo:
- Iglesia de San Tirso el Real
A la derecha, una joya del prerrománico asturiano del siglo IX. Su ventana triforada original es un símbolo del arte del Reino de Asturias. - Museo de Bellas Artes de Asturias
Ocupa varios palacios históricos, como los de Velarde y Camposagrado. Guarda una importante colección de pintura española y europea, con obras de El Greco, Zurbarán, Goya y Picasso. - Palacio de la Rúa
Levantado a finales del siglo XV por Alonso González de la Rúa, contador de los Reyes Católicos, es el edificio civil más antiguo de Oviedo. Su sobria fachada gótica y su gran arco de piedra resumen el esplendor del Oviedo medieval. - Capilla de la Balesquida
Reconstruida en 1725, está dedicada a la Virgen de la Esperanza y a doña Velasquita Giráldez, benefactora que legó bienes a la cofradía de los sastres. Cada martes de Pentecostés se celebra aquí la tradicional Fiesta del Bollu, una de las romerías más queridas por los ovetenses. - Palacio de Valdecarzana y Heredia
En el lado norte, este edificio del siglo XVII fue residencia de los marqueses de Valdecarzana y más tarde del alcalde Antonio Heredia. A comienzos del siglo XX albergó el casino de Oviedo y hoy es sede de la Audiencia Provincial.
Catedral de Oviedo
La Catedral de Oviedo se levantó sobre un antiguo templo prerrománico fundado por Alfonso II el Casto en el siglo IX, cuando Oviedo fue capital del Reino de Asturias.
El edificio actual se construyó entre los siglos XIII y XV, en estilo gótico, aunque conserva elementos de épocas anteriores: el pórtico románico, la torre gótica flamígera y la Cámara Santa, de origen prerrománico.
El lema grabado en su fachada resume su importancia en el Camino de Santiago:
“Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y deja al Señor.”
🕰️ Horarios orientativos
(Pueden variar según la época del año)
- Lunes a sábado: 10:00 – 13:00 h y 16:00 – 18:00 h
- Domingos y festivos: 10:00 – 13:00 h (solo visita parcial)
- Último acceso: 30 minutos antes del cierre.
Entrada: incluye la visita a la Cámara Santa, claustro, museo y torre (si está abierta).
🧭 Recorrido recomendado
1. ⛪ Fachada y torre gótica Empieza admirando la impresionante torre de 80 metros, construida entre 1508 y 1587. Su filigrana de piedra domina el skyline de Oviedo.
2. 🕯️ Interior de la Catedral El interior, de tres naves, es sobrio y luminoso. Destacan el retablo mayor, de estilo barroco; la girola con capillas góticas, y la sillería del coro. No te pierdas la Capilla del Rey Casto, donde reposan los restos del rey Alfonso II y de otros monarcas asturianos.
3. 💎 Cámara Santa Es el tesoro más valioso del templo y una de las joyas del prerrománico europeo (siglo IX). En ella se guardan las tres reliquias más veneradas de Asturias:
La Cruz de los Ángeles (808), símbolo de Oviedo.
La Cruz de la Victoria (908), emblema de Asturias.
La Caja de las Ágatas, un relicario del siglo X
La Cámara Santa está declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO dentro del conjunto del arte del Reino de Asturias.
4. 🏛️ Claustro y museo
El claustro gótico, del siglo XIV, es un remanso de calma decorado con capiteles historiados. Desde aquí se accede al Museo Catedralicio, que conserva piezas litúrgicas, esculturas, manuscritos y arte sacro de distintas épocas.
5. 🌆 Subida a la torre (opcional)
Si está abierta al público, la visita a la torre ofrece una de las mejores vistas panorámicas de Oviedo y su entorno
💡 Curiosidades
- La Capilla del Rey Casto alberga un pequeño jardín interior con esculturas de reyes asturianos.
- La Catedral sirvió de inspiración a Clarín para varias escenas de La Regenta.
- En el pórtico suele haber música clásica o gaitas durante los fines de semana, creando una atmósfera única.
🧭 Alrededores recomendados
Tras la visita, da un paseo por el entorno de la plaza:
- Museo de Bellas Artes de Asturias (entrada gratuita).
- Iglesia de San Tirso el Real, prerrománica.
- Calle Cimadevilla y Plaza del Fontán, con terrazas y ambiente local.
- Oficina de Turismo y punto de inicio del Camino Primitivo de Santiago.
📸 Consejo para la foto perfecta
Colócate junto a la escultura de La Regenta, frente a la catedral. Desde ese ángulo tendrás en una sola imagen la torre gótica, el empedrado de la plaza y la figura literaria más famosa de Oviedo.
Calle San Vicente y Corrada del Obispo
6. Calle San Vicente
Sigue por esta calle tranquila, llena de iglesias, monasterios y el antiguo claustro del Monasterio de San Vicente.
7. Plaza Corrada del Obispo
Un rincón menos concurrido pero con encanto: palacios, tranquilidad y arquitectura que remite al Oviedo de antaño.
Plaza de Trascorrales y Plaza del Fontán
8. Plaza de Trascorrales
Baja hacia esta pintoresca plaza, que antiguamente fue mercado y hoy alberga cafeterías y vida local.
9. Plaza del Fontán y mercado
Continúa hasta esta plaza, ideal para un descanso y quizá un aperitivo. Aquí también está el viejo mercado de abastos y ambiente de barrio.
Final del recorrido
10. Campo de San Francisco
Para cerrar el paseo, sube (o vuelve) al parque, relájate bajo los árboles, y observa la escultura de Mafalda, una de las más populares de la ciudad. Fotografiando Viajes
Y si quieres, puedes finalizar el paseo en la misma zona de la Plaza de la Escandalera, completando el circuito.