El origen de Oviedo: de Máximo y Fromestano al monasterio de San Vicente

El origen de Oviedo: de Máximo y Fromestano al monasterio de San Vicente

Máximo y Fromestano: los monjes fundadores

Según las fuentes, Máximo y su sobrino Fromestano decidieron establecerse en un lugar llamado Oveto / Oueto hacia el año 761, donde levantaron primero una iglesia dedicada a San Vicente. Con la llegada de más monjes, aquella iglesia se convirtió en el monasterio de San Vicente. Este hecho se recoge en el llamado pacto monástico de San Vicente, fechado el 25 de noviembre de 781, considerado documento fundacional del monasterio y uno de los textos clave para hablar del nacimiento de Oviedo.

El monasterio de San Vicente y el nacimiento de la ciudad

Las fuentes históricas relacionan directamente la fundación del monasterio de San Vicente con la fundación de la ciudad de Oviedo: el cenobio se considera el núcleo primigenio alrededor del cual crecerá después la ciudad medieval. Hoy, ese monasterio ya no funciona como tal, pero el edificio sigue en pie y es muy fácil de localizar para cualquier visitante:

  • Ocupa el actual Museo Arqueológico de Asturias.
  • Se encuentra en la calle San Vicente, en pleno casco antiguo de Oviedo, muy cerca de la Catedral.
  • A su lado está la plaza del Padre Feijoo y la iglesia de Santa María la Real de la Corte, otro punto muy reconocible del centro histórico.

Es decir: cuando hoy un turista entra al Museo Arqueológico, está pisando el lugar que la tradición identifica con el origen mismo de Oviedo.

De núcleo monástico a capital del reino

Los estudios actuales recuerdan que en esa misma colina se levantará también la basílica de San Salvador, impulsada por los reyes asturianos, y que el conjunto monástico y palatino acabará dando lugar a una ciudad regia en tiempos del Reino de Asturias.

Hoy, el visitante puede recorrer esa zona caminando por:

Todo ese entorno corresponde a la colina donde, según las fuentes, se asentaron Máximo y Fromestano y se fue desarrollando la ciudad.